Critical Response (SPANISH)

Argentina y Brasil en la Exposición Universal de París de 1889. Al cumplirse el primer centenario de la Revolución Francesa y el triunfo del gobiernorepublicano en Francia, se celebró la Exposición Universal de París de 1889 como una forma de promover los avances tecnológicos y científicos de las naciones participantes, así como sus avances de orden político, social y cultural. En este contexto, Argentina y Brasil prepararon sus pabellones de modo estratégico para mostrar al mundo una imagen representativa que atrajera la atención de trabajadores inmigrantes e inversionistas europeos. Al mismo tiempo intentaban presentar sus respectivos países como sinónimo de progreso a pesar de ser países latinoamericanos con escasas credenciales. Argentina gozaba de un gobierno republicano y Brasil ese mismo año cambiaría su gobierno monárquico en un gobierno republicano. Estos factores contribuyeron a que ambas naciones se mostraran entusiastas con presentar sus mejores imágenes ante el mundo en la Exposición Universal de París.
Fernández Bravo concluye su artículo sobre la participación de Argentina y Brasil en este evento internacional enfatizando que desde un punto de vista estos países fracasaron en mostrar una imagen favorable y desde otro punto de vista tuvieron éxito en otros aspectos. El autor citado resume su ensayo del siguiente modo:
Tanto en el pabellón brasilero como en el argentino, las mercancías funcionaron como actores de un espectáculo en el que se intentaron reflejar nuevas imágenes de la nación. En ninguno de los dos casos estos retratos parecen haber sido exitosos frente a la percepción europea, que siguió considerándolos países exóticos y todavía alejados de los estándares del progreso universal. Sin embargo, en su imagen doméstica las iconografías montadas en la Exposición Universal de 1889 parecen haber construido representaciones perdurables en la memoria colectiva: las de países ricos en materias primas y marcados por ellas, como una cifra de la naturaleza americana nacionalizada, finalmente sometida por los dispositivos estatales que la transformaron en objeto de consumo y también en un espectáculo. Un espectáculo poblado de mercancías pero todavía vacío del sujeto colectivo que los pabellones parecían querer imaginar: aquél que ayudaría a construir la inmigración europea, en la que veían un remedio para los problemas que aquejaban a sus naciones.
Por un lado, los pabellones de Argentina y Brasil presentaron principalmente productos agrícolas como sus principales bondades que les daban identidad como pueblos productores, pero aún así estas representaciones no fueron complementadas por otros símbolos de progreso como en el caso de los Estados Unidos, que presenté el gramófono inventado por Edison como un signo de innovación tecnológica. En el caso de Argentina, en su pabellón evitó hacer alusión a su pasado aborigen y colonial. En cuanto a Brasil, incluyó como muestra nacional su pasado aborigen, pero no hizo mucho énfasis en sus antecedentes coloniales. Ambos países se negaron a participar en la exposición como países representantes de una región limitada y siempre tuvieron la intención de mostrarse al mundo como naciones avanzadas con mucho potencial para el progreso. De este modo, ambas naciones buscaban ser atrayentes a inversionistas europeos que trajeran sus capitales a sus respectivos países para continuar el proceso progresista que ya se había iniciado en Argentina con el establecimiento de la república y en Brasil con sus grandes riquezas naturales y la abolición de la esclavitud el año anterior (1888).
De este modo, ambos países tuvieron un éxito relativo, moderado, en la Exposición Universal de París. De todas formas pudieron atraer capitales y mano de obra de Europa para consolidar sus economías a través del tiempo. Desde este punto de vista podemos concluir que el éxito moderado de estos países en la Exposición Universal se debió al modo en que escogieron representar sus respectivas naciones, especialmente como países productores de materia prima y como países en vías de un desarrollo político evidente a pesar de tener poco tiempo de historia como conglomerados étnicos bien definidos en cuanto a su identidad nacional.
Fuente Citada.
Fernández Bravo, Álvaro. (Sin fecha). Argentina y Brasil en la Exposición Universal de París de 1889. Universidad de San Andrés, Argentina. 20 de febrero, 2010. .